En este 21 de abril, el mundo se une en oración para recordar el primer aniversario del encuentro definitivo del Papa Francisco con el Padre. Hace exactamente un año, el cardenal camarlengo Kevin Farrell anunciaba, directamente desde la Casa Santa Marta, la partida del Obispo de Roma a las 7:35 de la mañana, tras complicaciones derivadas de una neumonía bilateral.
Hasta sus últimos instantes, Francisco dio testimonio del ardor pastoral que definió sus 12 años de pontificado. Su última aparición pública, en el Domingo de Pascua de 2025, estuvo marcada por un gesto característico de su cercanía: una sonrisa, el deseo de “Feliz Pascua” y un último recorrido en papamóvil entre los fieles en la Plaza de San Pedro.
El último llamamiento por la paz
Incluso con la salud debilitada, el Pontífice no renunció a sus deberes diplomáticos en favor del bien común. Su último compromiso oficial fue un encuentro con el vicepresidente de los Estados Unidos, J. D. Vance, en el que, una vez más, Francisco reiteró su incansable llamamiento por la paz mundial, una de las grandes banderas de su ministerio petrino.
Homenajes en Roma y Buenos Aires
El “Papa de los pobres” eligió ser sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, alejándose de la tradición de las criptas de la Basílica de San Pedro. Allí se celebrará hoy una misa en su sufragio, precedida por el rezo del Santo Rosario y la inauguración de una placa conmemorativa en su honor.
En Argentina, su país natal, el legado de Jorge Mario Bergoglio sigue muy vivo. En Buenos Aires, el evento “Francisco vive en el encuentro” reunió a una multitud de jóvenes y fieles. El encuentro sirvió para mostrar cómo sus encíclicas, como Laudato si’ y Fratelli tutti, siguen inspirando el compromiso cristiano con los más necesitados y con la “Casa común”.


